Hoy se sabe que ninguna otra planta contiene
más sustancias regeneradoras, por ejemplo las vitaminas A, B, C y E, muchos
minerales, aminoácidos, enzimas y valiosos polisacáridos. Las más de 160
sustancias del Aloe Vera constituyen por un lado un complemento dietético para
la regeneración interna del organismo y por otro lado, en nuestros preparados
cosméticos, estimula la regeneración natural, el metabolismo y la irrigación de
los pequeños capilares de la piel. Así la planta actúa también por fuera cuidando,
protegiendo y regenerando.
El Aloe Vera es una de las más de 250 especies
de áloes conocidas. Es una planta suculenta perteneciente a la familia de las
liliáceas. Su nombre científico es el
Aloe Vera, pero muchos de nosotros la conocemos como la Sábila.
Sus hojas carnosas son capaces de acumular
gran cantidad de agua, y en algunos casos aumentar de tamaño hasta alcanzar un
largo de más de 50 centímetros y un considerable grosor. Para evitar la
evaporación en las horas de sol cierra sus poros o estomas. Estas reservas son
almacenadas y consumidas lentamente cuando las lluvias escasean pudiendo volver
a perder el tamaño, la consistencia e incluso sacrificar algunas de ellas para
sobrevivir el resto de la planta. Los
peores enemigos del Aloe Vera son el frío y el exceso de agua.
Desde la antigedad se ha venido utilizando
para multitud de aplicaciones y esto es debido a la gran variedad de elementos
nutritivos que aporta a los tejidos. Básicamente
el Aloe Vera es un regenerador celular y por lo tanto actúa, con resultados muy
positivos, en múltiples afecciones.
Las hojas se han utilizado en Jamaica como
substituto del jabón. Para ello se recolecta el jugo de las hojas cortándolas
por la base, se concentra por evaporación en un alambique o de forma natural, y
se mezcla con cenizas de madera para darle forma de bola. Las hojas también se han utilizado para
fregar los utensilios de estaño y de cocina. El áloe requiere unos dos o tres
años antes de dar jugo.
El jugo de las hojas de áloe es una de los
mejores purgantes naturales que se conocen, actuando directamente sobre el
intestino grueso y limpiado de lombrices parasitarias el aparato digestivo.
Tiene una gran cantidad de usos de todo tipo en la medicina natural, mayormente
relacionado con los problemas digestivos y de la piel.
El Aloe Vera estimula la síntesis de elastina
y colágeno del organismo compensando el envejecimiento producido por su
disminución con la edad y haciendo innecesario la aplicación artificial de estos.
La droga del áloe consiste en el líquido
exudado de las bases de las hojas de las varias especies del áloe, y
concentrado por evaporación. En exceso puede provocar vómitos.
Para su cuidado recuerde regarlas 1 vez por
semana dejando que el sustrato se seque por completo. Necesita un ambiente
aireado, además, una exposición a pleno sol, de modo que cuanto mas sol reciba
mas persistente será la floración y mas vigorosas estarán las hojas. También
tolera la semisombra en interiores aunque
preferiblemente cerca de las ventanas.