Es una planta fácil
de cuidar, alegre y muy vistosa, capaz de llenar de colorido cualquier hogar.
Muy adecuada para interiores, pero también adapxable a jardines y
exteriores. Procede de la India, Java y zonas tropicales de
Asia.
El
género Coleus comprende unas 150 especies de
plantas herbáceas, anuales o vivaces, de hojas opuestas, simples,
pecioladas, cordiformes y, generalmente, dentadas. El cóleo
destaca por la vistosa coloración de su follaje, que va del amarillo al
púrpura, del marrón al verde y, en ocasiones, hasta escarlata.
Todos estos tonos (y aún más), se distribuyen sobre la superficie
de las hojas en manchas, franjas y también formando zonas
concéntricas.
Sus
hojas verdes dentadas, de bonitos tonos rojizos y rosáceos en su parte
central, así como otras variedades de color azul o purpúreas, son
las características que hacen del cóleo
una de las plantas más demandadas en jardinería. Su
floración tiene lugar en las estaciones cálidas, emergiendo
espigas de pequeñas flores.
Condiciones necesarias
Los
cóleos necesitan fundamentalmente luz. Al
proceder de lugares ecuatoriales de África, Asia y América, estas
plantas suelen necesitar buenas raciones de sol. A pesar de todo, son
resistentes y se adapxan bien, aunque sin la luz suficiente, el cóleo no tendrá ese vistoso color que le hace
tan especial.
Dentro
de la vivienda, es mejor que el sol no les dé directamente, sobre todo
en las horas centrales del día, así evitaremos que la planta se
seque.
Cuidados básicos
Los
cóleos no necesitan mucha agua, aunque hay que
tener el sustrato siempre húmedo para que no se seque. A su vez, la
maceta deberá tener un buen drenaje para evitar encharcamientos y que
las raíces se pudran.
En
la estación lluviosa con un riego por semana es suficiente. Una vez que
vaya haciendo más calor, aumentaremos la frecuencia de riegos dos o tres
veces a la semana. Si el verano es especialmente caluroso, suministra un poco
más de agua, evitando siempre que la tierra se seque en exceso.
Plagas y Enfermedades
Los cóleus
en general son atacados por pocas plagas, aunque no son raros los ataques de
cochinillas (Ortheza insignis
y Pseudococcus citri),
mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum)
y babosas.
Las enfermedades que afectan a estas plantas
tampoco son muy numerosas. En semillero y durante el enraizamiento
de los esquejes son frecuentes los ataques de Pythium
y Rhizoctonia, que pueden tratarse de forma
preventiva con productos a base de quinosol en riego.
El exceso de sol produce un color amarillo en
las hojas. La caída de las hojas se puede producir por falta de calor o
un exceso de humedad o la combinación de ambos factores. www.infoagro.com www.tusplantas.com